QUERIDO DIARIO. Me voy a jubilar

La Verdulera, 19 de marzo 2019

Estoy harta de levantarme todos los días a las cinco de la mañana para seguir abriendo este pequeño comercio de mierdas. Me voy a prejubilar, como todos mis vecinos. Cada vez se me queda más género en las neveras. Se me mueren los clientes. Entran menos vecinos y los que entran son jubilados que ya tienen menos dinero.
Esta mañana ha entrado Fina, que se ha prejubilado con 63 años, una jubilación anticipada que le quita más de 100 euros al mes de pensión. Dice que como ya no trabaja necesita comer menos. Pero que ya no aguantaba más a su jefe, ni levantarse de noche desde hace 30 años, como yo. Me ha contado que ayer dieron en la televisión que el año pasado se batió el récord de jubilaciones anticipadas en este país. Y que la mayoría lo hizo con 61 años. En total más de cien mil que anticiparon su jubilación antes de la edad legal. Prefieren perder dinero que seguir sufriendo. También me ha animado a apuntarme a la Plataforma de Pensiones y Jubilados que hay en el barrio.
Todas las reformas laborales de los políticos de la derecha proponen retrasar la edad de jubilación, pero la realidad de este mundo capitalista en el que vivimos laboralmente tiende a todo lo contrario, adelantarla. Así que sus propuestas son hipócritas. Mienten y nos engañan. Es este sistema el que expulsa a médicos, policías, empleados de banca, profesores, ingenieros o mecánicos del mundo laboral a los 60 años. A ver que hacemos cuando nos toque ir a votar el mes que viene. Yo lo haré por aquel que ofrezca soluciones concretas para que los jubilados no pierdan nivel de vida. Que ya digan algo las Plataformas de Jubilados.
Por más que las jubilaciones anticipadas supongan un golpe para las arcas de la Seguridad Social debían de plantearse incentivarlas para favorecer el trabajo de los jóvenes. Porque son los contratos de los jóvenes los que tienen que salvarla. Para remedir la precariedad de unos no se puede crear más precariedad entre los mayores sacrificados. El problema de las jubilaciones es como el del cambio climático. El problema ya no somos nosotros, que también, el problema es el mundo que estamos dejando para nuestros hijos y nuestros nietos. Que es peor que el que nos dejaron nuestros padres. Un mundo recalentado y sin seguridad social.
La verdulera

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