La revolución cuántica es feminista

La revolución cuántica es feminista. He visto Muñeca Rusa. La primera serie elaborada exclusivamente por mujeres, que procede de la cantera de la ficción cuántica.

La serie va de unos protagonistas atrapados en el tiempo. Los dos protagonistas: ella una joven caótica y egoísta que se queda atrapada en el bucle del día de su cumpleaños, y el un joven neurótico y obseso por el control algo Peter Pan. Todos los personajes sufren del espíritu autodestructivo de los jóvenes modernos y de su mal funcionamiento mental. Es una reflexión sobre los traumas mentales, crisis personales, las enfermedades y enajenaciones posmodernas, la adicción a las drogas y los estupefacientes, y el sentido de la existencia de los jóvenes en el mundo contemporáneo.

En la línea de Atrapados en el tiempo o El día de la Marmota, esta es una serie con más capas que una cebolla, por eso se titula Muñeca Rusa. Las capas de los miedos, de lo que heredamos tanto personal como colectivamente. Unos personajes que entran en un bucle temporal por no haber hecho algo que podían haber hecho. La realidad que puede afrontarse de otra manera, desde otro punto de vista. Donde la protagonista es una antiheroina, ingeniera de videojuegos, que pierde vidas para regresar al nivel inicial.

La vida es la suma de tus líneas temporales” le dicen a la protagonista. “Podrías haber sido una mejor o peor persona en alguna de esas líneas temporales”. Su salvación vendrá por la cooperación frente al egocentrismo. “La vida era muy dolorosa, o ellos eran muy frágiles” se reflexiona al final.

La influencia de la física cuántica en la realidad a través de sus aplicaciones tecnológicas viene de lejos. Existe en la mecánica, en la biología, pero también en las ciencias humanas. El tema de base de la ficción cuántica consiste en trabajar con posibilidades y con probabilidades. La base natural del trabajo del guionista. El creador de tramas explora mundos paralelos, superposiciones cuánticas, historias basadas tanto en el principio de complementariedad como en el de incertidumbre.

Muñeca Rusa es el nuevo paradigma de la revolución que está ejerciendo en la ficción serial la física cuántica.  Las guionistas se han replanteado las múltiples capas o estados que nos ofrece la realidad y como pueden influir en la vida cotidiana. Hay quien sitúa la primera obra literaria influida por la física cuántica en el Cuarteto de Alejandría de A. Durrell, pero también podríamos comprobarla en Finnegans Wake de Joyce, en mucho Kafka o concretamente en Rayuela de Cortazar. Pero el relato cuántico estalló en el nuevo siglo en el cine con Matrix o Interestellar, y la teleficción cuántica procede del laberinto de Perdidos, de la evolución de algunos personajes de Mad Men o de las pesquisas de The Wire, para después continuar en las más recientes series Black Mirror o Stranger Things .

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