Querido diario, la teoría de la mente

(Piaget)

La Teoría de la Mente es la capacidad de tener consciencia de las diferencias que existen entre el punto de vista de uno mismo y el de los demás. Dicho de otra manera, es la capacidad que nos hace percibir que el funcionamiento mental de otra persona no es el mismo que el nuestro. Se trata de una capacidad que se considera exclusiva de los seres humanos y que se adquiere alrededor de los cuatro años. Es, a su vez, una forma de detectar casos de trastornos del espectro autista, ya que las personas que los presentan no tienen adquirida la teoría de la mente, o ésta es defectuosa.

El ejemplo típico que ayuda a entender la teoría de la mente nos habla de dos sujetos. Uno de ellos desaparece de la escena y en su ausencia el segundo guarda un caramelo que lleva en el bolsillo en un cajón. El primer sujeto sabe de la existencia del caramelo en el bolsillo pero desconoce el movimiento hacía el cajón. Sin embargo, al preguntar al segundo sujeto donde dirá su compañero, a su vuelta, que se encuentra el caramelo, éste indica que en el cajón. El sujeto no es capaz de separar su propio conocimiento del de otra persona.

No es que hoy me levantara con la vena didáctica, querido diario, es que siempre me ha llamado la atención la teoría de la mente. Ya te he dicho que se da por adquirida a los cuatro años pero yo miro a mi alrededor y dudo. Dudo porque cada vez veo más gente que solo ve el caramelo en el cajón. Gente que, sin autismo de por medio, no se para a pensar en que la mente del otro no es su mente. Me parece que algún autor debería reformular la teoría y descubrir a que edad se vuelve a perder la teoría y las personas retoman al pensamiento egocéntrico de solo mirarse su propio ombligo.

Qué difícil es el ejercicio de ponerte fuera de la mesa. Que poco se practica. Me gusta el ejercicio de no juzgar, me parece básico. Entender, tan difícil como vital. Saber que mis pensamientos, mi modo de entender la realidad es lo que yo he elegido (o donde mis circunstancias me han llevado) pero que no es la única opción, más bien lo contrario ya que las posibilidades son infinitas. Ahora bien, que difícil es analizar las cosas desde una “tábula rasa” liberada de nuestras creencias. Entender lo que motiva a la otra persona, lo que la mueve, porque piensa como piensa, porqué actúa como actúa, ¿es una utopía?

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