El patio de su recreo.

Tengo en clase 21 alumnos y alumnas. Sólo 4 juegan al fútbol en el recreo. Sin embargo el centro del patio es suyo y el resto, alumnas en su mayoría y niños a quienes gustan otros juegos o quieren jugar con las niñas, se apañan en los márgenes como si fueran convidadxs de piedra de un juego que ya no es tal.

Los patios de recreo siguen siendo diseñados, o lo fueron pero no se ha modificado, con unas grandes pistas de cemento dedicadas al fútbol y al baloncesto. Esto es así aunque el centro disponga de espacios específicos para la práctica de deportes de equipo. ¿Por qué?

Se argumenta que son deportes mayoritarios y del gusto de los niños. Que si no se les deja jugar al fútbol, los recreos serían más conflictivos, que así se desfogan… ¿no suena todo esto a lo que se dice del mundo adulto cuando se justifica a la horda futbolera y sus desmanes?. No es cierto que eviten los conflictos puesto que la mayoría de ellos son consecuencia del juego y de la imitación por parte de los niños de las actitudes y conductas de los adultos.

Mientras tanto los niños y niñas que no han renunciado a una infancia creativa dicen los siguiente cuando se les pregunta a qué juegan: “al bordillo, a polis y cacos, al escondite, a pokemon, a la gallinita ciega, a pilla pilla, a sirenas, a correr, a derrapar cuando el suelo está mojado, a muchas cosas, un poco de todo”.¡Bendita infancia! El sitio de recreo les gustaría que “ fuera de colores, con suelo de hierba o de corcho , con una rayuela pintada, sin vallas, con una piscina, con tobogán, con columpios, una campa verde para que nadie se haga daño al caerse, con sitio para pintar, más moderno”.

Es una obligación para con nuestras niñas y niños proporcionarles espacios de juego donde puedan expresar su creatividad y compartir el ocio. Espacios inclusivos donde no se expulse a los márgenes a las niñas y a los niños que juegan con ellas. Donde se dé cabida a otras formas de entretenimiento sin marca de género. En definitiva, ponerse las gafas violetas para analizar y transformar esa media hora libre y divertida y que de verdad lo sea para todas y todos. Incluidas las maestras.

2 Replies to “El patio de su recreo.”

  1. Totalmente de acuerdo, Julia. Los espacios invitan a las diferentes actividades. Si están diseñados para dos deportes ya premeditados, crean limitaciones y matan la creatividad.
    Deben responder a las verdaderas necesidades de relación entre niños y niñas y fomentar juegos diversos y más colectivos.
    Deben responder a los intereses reales de los niños y niñas y fomentar la interrelación abriendo la participación y escuchando a sus verdaderos protagonistas.
    Es su necesidad y no la nuestra, es una cuestión de respeto y escucha

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