Querido diario, Vietnam hoy, en mi calle

“Y cuanto más los temía, más los odiaba”. “Los odiaba sin saber nada de ellos”. “Racionalicé matar pensando que había salvado varias vidas de los nuestros”. “Tiempo después me encontré con uno de sus pilotos. Le miré y pensé ¿cómo pudo lanzar bombas?”.

Querido diario, cuanto peor, mejor

Querido diario, la culpa es de los otros

Querido diario, ¿en qué momento?