La Educación esa de la que todo el mundo habla I

La Educación esa de la que todo el mundo habla. (I)

El artículo 27.2 de la Constitución española dice: «La educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana en el respeto a los principios democráticos de convivencia y a los derechos y libertades fundamentales».

Todas las Leyes y reformas de las leyes posteriores a esta declaración de principios se han llevado a cabo bajo el paraguas de tan bien intencionado objetivo, a pesar de que ,algunas de ellas se han mostrado contradictorias entre sí y la última, la LOMCE, contradictoria en su desarrollo. Debido a que la Educación ha devenido en arma arrojadiza para la lucha ideológica y para la preservación en algunos casos del poder de determinados grupos fácticos como la Iglesia católica, una se muestra escéptica sobre los pronunciamientos grandilocuentes y los tecnicismos tomados del mundo empresarial que se utilizan con profusión a la hora de legislar y de crear opinión. Y no se han movido un ápice del paradigma educativo del XIX. Ni siquiera se han incorporado de forma estructurada las experiencias de principios del XX, que, en este país, quedaron borradas por la dictadura de Franco.

Derrotada la LOGSE por falta de presupuesto y por la resistencia de parte del profesorado que cayó en la trampa de la falsa dicotomía educación versus instrucción y en la pereza que le dio la posibilidad de cambio de paradigma educativo, se cortaron los lazos con planteamientos basados en criterios intrapedagógicos, provenientes de profesionales de la Pedagogía, la Educación, la Psicología Evolutiva y todas esas ciencias consideradas por lxs pragmáticxs como mandangas y se fueron adoptando progresivamente los, supuestamente, más útiles criterios econonomicístas que pretenden que el desarrollo de la personalidad humana tenga su culmen en el mercado laboral, libre, tecnológico, lleno de emprendedorxs, con alto grado de I+D, inclusivo, integrador, móvil, plurilingüe y rentable.

Ya no nos guían principios pedagógicos, nos guía la Estrategia 2020 de la Comisión Europea y las evaluaciones y propuestas de la OCDE. Sobre ellas y sobre la LOMCE volveremos en sucesivas entregas.

En este a modo de preámbulo querría tan sólo señalar aquellos temas que me parecen básicos para abordar un debate social sobre la Educación. No estoy hablando de polémicas tales como deberes sí o no o jornada continua o partida, ni tan siquiera de cuál debe ser la relación de las familias con la escuela….eso vendrá por sí solo si damos con los verdaderos problemas.

El primero de ellos es la pregunta básica: ¿Para qué queremos educar? ¿Para el desarrollo en sociedad de la personalidad integral de todas las personas sin exclusión? ¿Para que seamos felices juntxs? ¿Para poder competir en óptimas condiciones en el libre mercado? ¿Para la doma de las crías de nuestra especie?. Esta pregunta y su respuesta no es baladí ya que de ella se derivará todo lo demás.

Por ejemplo, y entro en la segunda cuestión, ¿En qué tipo de sociedad queremos que se desarrollen las crías humanas? ¿En la sociedad del Conocimiento? ¿En la sociedad del Espectáculo? ¿En la de Consumo? ¿En una sociedad inclusiva con justicia social y reparto equitativo de la riqueza? ¿En una sociedad que de la espalda al Medio Ambiente? ¿En una sociedad cooperativa y sostenible, o en una individualista y de máximo desarrollo y beneficio?

De la opción que tomemos respecto al modelo de sociedad que queremos se podrá inferir si nos planteamos una Escuela que entienda el aprendizaje de una manera u otra y si el modelo sería más o menos democrático, más o menos abierto al entorno, más o menos insertado en la comunidad que le rodea.

En cuanto a la propuesta que responda a la pregunta ¿qué queremos que aprendan nuestras criaturas?, de nuevo la respuesta tiene que ver con las dos preguntas anteriores. No es lo mismo aprender competencias para competir que aprender competencias para crecer como persona y relacionarse con las demás en armonía. No es lo mismo tratar de asimilar todos los conocimientos anteriores de la Humanidad, sean ellos cuales fueran, que tratar de comprender al ser humano y lo que nos rodea, aprender instrumentos para aprender cada vez más y de manera más fácil.

¿Quienes son lxs expertxs a quienes hay que consultar para enriquecer el debate y sentar las premisas del mismo? ¿Lxs políticxs? ¿El profesorado de Infantil, Primaria, Secundaria, Bachillerato, Formación Profesional, Universidad? ¿Pedagogxs exclusivamente? ¿De derechas o de izquierdas? ¿Sociólogxs? He dicho expertxs.

Mi intención es crear un foro de debate sobre estas cuestiones pero no partiendo del tocho infumable, aunque a veces será necesario, sino de los detalles de la vida cotidiana del aula que mueven a la reflexión desde lo experiencial, que permiten investigar y ensayar, construir y crear, juntas personas adultas y criaturas.

Esas pequeñas cosas tales como: los espacios, dentro/fuera, real/virtual, tecnologías en el aula, la jerarquía, el currículo oculto, la diversidad en el aula, los momentos del desarrollo evolutivo psíquico y social y como respondemos desde las leyes y normas, lo permitido y lo prohibido, la evaluación, el libro/los libros……y un repertorio casi inagotable que espero se enriquezca con las aportaciones de todas.

No sé muy bien a quién me dirijo cuando escribo esto pero me gustaría que os gustara y os animéis a participar.

¡Salud y República! ¡El futuro será feminista o no será!

Julia López

5 Replies to “La Educación esa de la que todo el mundo habla I”

  1. Mi querida y admirada Julia. Acabamos de leer tu escrito y nos ha disparador la polémica. Ahora no te puedo contestar debido al turrón.
    En breve te haré comentarios desde el malvado mundo empresarial.

  2. Interesante punto de partida para la reflexión…De momento, comentar que las respuestas a tus preguntas deberán ser consensuadas, negociadas…imposible que estemos tod@s lo suficientemente de acuerdo para contar con las sólidas premisas que nos gustarían. Ese es el reto en este país, conseguir, por una vez, llegar a un acuerdo.

  3. Seguramente la respuesta a todas las preguntas que planteas es afirmativa, porque tanto querremos ser felices como competir en el libre mercado o una sociedad cooperativa y sostenible como individualista y buscadora del beneficio….. porque hablamos de educación. No creo que sea útil trasladar la visión que cada uno tenemos de lo que querríamos que fuera la sociedad a la educación porque si lo hacemos nunca nos pondremos de acuerdo en cómo educar. Como mucho podremos acentuar algunos de los objetivos de la educación y posiblemente eliminar algunos pero muy pocos.
    La otra idea que me ha surgido al leer el texto es quién debe establecer las pautas de la educación de nuestras criaturas (como muy bien las llamas). Creo que los representantes de los ciudadanos (esta demasiado usada esta palabra pero creo que es la mejor en este caso) actualmente muy poco valorados (con razón) o, incluso, los propios ciudadanos pero creo que en ningún caso los profesores o los pedagogos. A éstos, una vez que tengamos claros los objetivos y los principios les encargaremos cómo hacerlo y es cuando serán verdaderamente valiosos.

    Bueno, una opinión apresurada para debatir

  4. Querida amiga: me parece muy acertada tu propuesta de abrir un debate en torno al tipo de educación que deseamos y de cómo ese tipo está determinado por el modelo de sociedad «en el que vivimos», no el que nos gustaría vivir. Quizá sea ese el error de esas teorías pedagógicas que citas y que no han conducido de momento a la formación de ciudadanos más integrales que los de antes.

    Las dudas nos las resuelve el pensar en nuestros hijos. Que queremos para ellos. Ciudadanos desintegrados o integrados social mente. Independientes o dependientes. Yo quiero una formación para mis hijos que les haga autosuficientes en todos los sentidos, moral y económicamente. Por eso creo que hay que formarles y prepararles para el mundo que les espera cuando sean mayores y ya no estemos nosotros, ni profesores ni padres, para ayudarles. Ese mundo que tu y yo conocemos y que sabemos que no va a cambiar, de momento. Animo y fuerza

    1. Jose Mari, gracias por tu aportación. Las preguntas que lanzo no se pueden contestar con un sí o un no, sino con un debate social amplio. Lo de que los políticos decidan solos los principios y objetivos educativos nos ha llevado a siete reformas educativas y al carajal que hay ahora montado. Lxs profesionales de la Educación no somos meras personas técnicas que estamos para encajar principios en un esquema. A medida que vaya publicando ejemplos creo que se entenderá mejor. Ah! Y yo no quiero educar para competir en el libre mercado que tiene de Libertad lo que yo de ursulina. Seguimos hablando.

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