Manuela Carmena, Patxi López y Theresa May

                                      Breves.

1. Manuela Carmena acaba de enviar  a los madrileños un sobre para que antes del 12 de febrero podamos votar sobre tres propuestas para mejorar Madrid (propuestas en cuyo debate se ha podido participar durante los últimos meses a través de la web:  https://decide.madrid.es/debate/74 y https://decide.madrid.es/debates/1772).

Mas allá del contenido de dichas  propuestas, especialmente interesante la dedicada a la eficiencia energética (Madrid-100% Sostenible), señalo y aplaudo el camino emprendido.

Además de cumplir con un compromiso electoral, el actual equipo que rige la ciudad  ha sabido emprender  una senda más importante de lo que parece, al hacer posible la participación ciudadana (https://decide.madrid.es/vota).

Esto  supone dar pasos reales para mejorar, de hecho,  la calidad de la democracia y merece ser aplaudido.

2. Parece que Patxi López quiere ser un candidato con perfil de izquierdas utilizando la defensa llevada a cabo por  Pedro Sánchez del No a Rajoy, defensa   que él mismo  no fue capaz de mantener al votar la abstención.

Eso sin contar con que  para solucionar el dilema de  Pedro Sánchez ante el debate de investidura, le aconsejara dimitir   para mantener su imagen, imagen que para su propia candidatura no parece tener importancia.

Del mismo modo, es probable que trate de rentabilizar su proximidad con un Sánchez querido por  la militancia.

Esas  serían las bazas  que trataría  de hacer valer el nuevo candidato socialista ya que, a estas alturas de su carrera  política, otras muchas  no tiene.

Por todo ello  lo más verosímil es pensar que, efectivamente, para aparecer como alternativa  de izquierdas a la Gestora y a Susana Díaz haya traicionado a su anterior secretario general.

Y la traición es mala cosa.

Pero algo no acaba de cuadrar y  eso me hace preguntarme si más que de traición, pudiera tratarse de  una especie de infiltración que viene de atrás, de cuando se hacía pasar por  amigo y consejero de Sánchez. No es imposible  que nunca lo fuera del todo y que  su “cercanía” atendiera desde el principio (en todo o en parte) a otros intereses,  suyos o de otros.

Es una posibilidad que no puede descartarse  al ver  lo bien que El País trata al nuevo candidato y conociendo las influencias «socialistas» en ese periódico.

3. Theresa  May amenaza con hacer del Reino Unido un paraíso fiscal si Europa se muestra dura con su salida del mercado único. Confieso que no me lo esperaba. No me esperaba que los británicos fueran capaces de amenazar con algo así  para salir indemnes de su salida de Europa.

Lo malo es que, si  lo desean, podrían hacer realidad  su amenaza ya que en cuanto Trump tome posesión, podrán contar con  el apoyo de una gran economía como es la estadounidense. No en vano sus  tradicionales aliados se convertirán en breve en los más entusiastas fans de su Brexit.

Al final, el tándem económico May-Trump, de confirmarse,  puede convertirse para Europa (y para el mundo)  en un enemigo más poderoso de  lo que podíamos haber llegado a imaginar.

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