Orwell presagiaba a Trump

 

El libro de Orwell, 1984, profecía del Gran Hermano se ha convertido en un éxito con ocasión de la posverdad, las nuevas impunidades de la mentira en política, la facilidad de la manipulación permanente de la realidad, y los “hechos alternativos” esgrimidos por el Gabinete del nuevo presidente de los Estado Unidos, Donald Trump, quien también procede de un reality TV, como el Gran Hermano.

George Orwell era Eric Blair, hijo de una familia escocesa nacido en India, en 1903 cuando era colonia británica y su padre funcionario de comercio.

Tras un breve paso por la Policía Imperial Británica destinado en Birmania, a los 25 años renunció a su plaza de funcionario y marchó a París donde trabajo de fregaplatos y después a Londres donde trabajó en una librería y de maestro. Sin blanca en París y Londres es el título de su primer libro. Ya entre el 34 y el 36 publico tres novelas y un ensayo en el que examinó desde el discurso socialista los efectos de la depresión internacional de la época.

Más tarde, ya ingresado en el Partido Laborista Independiente inglés, es encargado por un periódico para cubrir la guerra de España. Conmovido por lo que presenciaba en la revolución española, decidió abandonar su trabajo de corresponsal para unirse como voluntario y miliciano del POUM al frente de Aragón.

Tras enfrentarse con los comunistas del PSUC en los sucesos de Barcelona de mayo del 37 abandono el país para evitar ser fusilado. Herido de gravedad, regresó a Londres y en 1938 escribió la crónica Homenaje a Cataluña, adaptada por Ken Loach al cine, 60 años después, con el nombre Tierra y Libertad.

Sin la posibilidad de trasladarse al frente, en la Segunda Guerra Mundial, formó parte de la Home Guard. Dirigió el servicio de la BBC para la India y ya a partir de 1943, fue contratado por The Observer y también fue editor literario de Tribune, el periódico de la izquierda laborista, una vez finalizada la guerra.

En 1945 publicó Rebelión en la granja, una irónica sátira de la Revolución Rusa y de cómo ésta fue traicionada por Stalin. En 1949 publica 1984, una distopía futurista con la que critica el estalinismo ruso y el nazismo pero que ha servido también para censurar las formas autoritarias del capitalismo occidental. Al ofrecer una descripción apocalíptica de la vida bajo la vigilancia del Gran Hermano, su posición nunca acabo de ser aceptada por la intelectualidad marxista, que le convirtió en blanco de críticas y difamaciones permanentes por individualista, trotskista y por su posición antisoviética.

En 1932 Aldoux Huxley había escrito Un Mundo feliz y después en 1953, Ray Bradbury, publicaría Fehrenheit 451. Junto con la de Orwell, constituyen las tres fabulas políticas futuristas de posguerra.

En «1984», Orwell idea el concepto de «Gran Hermano» que desde entonces ha pasado al lenguaje común de la crítica a las técnicas modernas de vigilancia y a los totalitarismos, y ha dado nombre quizá al reality show más universal. Su título futurista y muchas de sus frases, como «El Gran hermano te vigila», se han convertido en clásicos de uso popular:

“Lo más característico de la vida moderna no era su crueldad ni su inseguridad, sino sencillamente su vaciedad, su absoluta falta de contenido”

“Saber y no saber, hallarse consciente de lo que es realmente verdad mientras se dicen mentiras cuidadosamente elaboradas, sostener simultáneamente dos opiniones sabiendo que son contradictorias y creer sin embargo en ambas”

Su vida y su obra estuvieron marcadas por sus peripecias vitales y posiciones contra el imperialismo británico, los totalitarismos nazi y soviético, y su compromiso y sus luchas a favor de la justicia social.

Casado con Eileen O´Shaughnessy en 1936, adoptaron un niño, pero su esposa falleció y en 1949 volvió a casarse en Londres. Un año después falleció de tuberculosis.

El protagonista de 1984, Winston Smith, trabaja en el Ministerio de la Verdad, y diariamente pasan por sus manos documentos que tiene que «corregir» porque no cuentan los hechos tal como dice el Partido que son, y si el Partido dice que los documentos verdaderos son erróneos esgrime los alternativos. La manipulación de la información queda reflejada en el lema del Ministerio de la Verdad: «Quien controla el pasado, controla el futuro. Quien controla el presente, controla el pasado.»

 

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