Se nos abrieron las costuras

Sabíamos que la desigualdad en España era terrible e inasumible, pero la asumimos.

Sabíamos que las residencias de ancianos eran un lugar cruel que hacía negocio con la indefensión y la indiferencia, pero lo obviamos.

Sabíamos que las trabajadoras domésticas ganaban poco, tenían condiciones de trabajo abusivas y que miles de ellas eran retribuidas en negro, pero nos venía bien.

Sabíamos que mucha gente vive en condiciones infrahumanas, en pisos pequeños sin calefacción ni luz, hacinadxs y pagando alquileres elevados, pero es lo que había.

Sabíamos que la ley de dependencia había muerto de inanición, pero eso les pasaba a otrxs.

Sabíamos que la igualdad en la ley no es la igualdad en la vida, o deberíamos haberlo sabido.

Sabíamos que muchas niñas y niños tienen una oportunidad al día de comer decentemente, de relacionarse decentemente, de acceder al conocimiento, de encontrar calor adulto, en la escuela. Y no están abiertas. Y no hay alternativas porque los deberes on line no lo son para la población infantil que carece de redes y que necesita apoyo. Pero eso, de nuevo, les pasa a otrxs.

Sabíamos que hay gente que vive sola y no le gusta, pero cerramos las casas a cal y canto y hemos roto el concepto de vecindario.

Y ahora, por las costuras de esta sociedad insolidaria y egoista se están cayendo los niños sin apoyo, las familias con hambre, la falta de ingresos, los muertos en soledad, las personas con problemas de salud mental, las mujeres prostituídas, las personas con dependencia, los solos y las solas, las personas sin casa, los pequeños tenderos y tenderas del barrio, los asperger, y una enorme lista que ignorábamos desde nuestra autocomplacencia de pequeña burguesía bien instalada.

Y esto no se soluciona con equipos de protección, ni con la inmolación del personal sanitario y las cajeras del supermercado.

Ni con aplausos y conciertos on line.

Ni con buen rollito y cánticos a varias voces.

Hace falta una profunda revolución personal y social.

¿Estaremos dispuestxs?

One Reply to “Se nos abrieron las costuras”

  1. Efectivamente Julia, sabíamos todo eso y más, pero siempre hemos creído que les pasaba a los demás. Pues NO, es la primera vez, que los que lo sufren de siempre, no sean tan conscientes porque estan padeciendo las “pandemias” de todo tipo.
    Es la primera vez que puede llegar a Todos ricos y pobres aunque las vidas sean tan diferentes.
    Los muertos a la morgue del Palacio de cristal, dsin velatorios, ni despedidas. Por cierto, tb estarán allí el Sñor Lorenzo???

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