Mas de 80 mujeres y 5 criaturas han sido asesinadas en lo que llevamos de año por el hecho de ser mujeres o por ser la prole de una mujer a la que odian y quieren hacer sufrir los maltratadores, esa clase de varones, hijos sanos del patriarcado que deciden sobre la vida y la muerte como pequeños dioses sanguinarios en el ejercicio del poder.

El cuerpo de las mujeres es el territorio donde el patriarcado libra la batalla por el poder y enseña a los hombres cómo hacerse con él. 

El cuerpo de las mujeres se deconstruye y fragmenta en mil pedazos, cada uno en venta, cada uno con existencia independiente. Bajo la mirada masculina no somos un todo, somos unas tetas, un coño, unos ojos, un pelo, un vientre.

Todas las mujeres pertenecen a todos los hombres y a cada uno una  y como no somos un todo, sino un objeto fragmentado, se nos posee según los mandatos del porno y la prostitución, no como seres sintientes de placer sino como donantes eternas de sumisión.

Por el poder se nos insulta,infravalora, menosprecia, cosifica,agrede , golpea, hiere y a veces, demasiadas,se nos  mata.

A nosotras y a nuestros hijos e hijas, para hacernos daño para que el amo sea reconocido como dador y quitador de vida. La violencia vicaria es también violencia machista.

En todo el mundo la cifra de mujeres asesinadas a manos de hombres cercanos o no a ellas es insoportable.

La violencia es el precio que se quiere que paguemos por atrevernos a ser libres. 

Contra la violencia  necesitamos la protección de las leyes y las instituciones pero también la organización autónoma y la defensa de unas por otras.

Mientras esta sociedad vea con indiferencia o con fingido horror el feminicidio, la violencia sistemática contra la mitad de la población por el hecho de ser mujeres , aquí estaremos, haciendo memoria en las calles y las plazas porque si tocan a una, nos tocan a todas.

Las instituciones son cómplices en estas muertes por no hacer lo suficiente para impedirlas, por no destinar recursos contra la violencia, por no hacer pedagogía contra el maltrato.

Por eso las mujeres estamos en las calles y estaremos todos los 25 de cada mes porque nos queremos vivas. Y porque queremos recordar a las mujeres que nos han sido arrebatadas.

NO ESTAMOS TODAS, FALTAN LAS ASESINADAS